sábado, 18 de enero de 2014

El raig enmig de la tempesta

"Victoria, sí, sentido sobre la razón..."
la claredat va vènçer la foscor,
i aquesta llum que al principi entrava per una xicoteta escletxa
es va acabar imposant, i els fantasmes hagueren de fugir per sempre.
L'amor, al final, va ser més fort que les adversitats
o tal volta van ser les pròpies adversitats que el feren tan fort.

Amb els ulls vidrosos mira a Victoria,
creixent forta i valenta com un crit que trenca el silenci,
Victoria brilla com el raig enmig de la tempesta
i Mireia se'n recorda d'aquelles vesprades en la facultat
i de tots els esforços que junts han passat per a arribar fins ací.

Era tan fort l'amor que a vegades es desbocava...
però com les onades del mar, sempre tornava.

Les mans de Juanjo són fortes,
tenen la capacitat de mantindre recta la brúixola que
com la estrella polar
indica el nord.

El vertigen ja passà,
el sol entra cada dia per la finestra de Juanjo i Mireia,
no alça mig metre i va dient: "mama, papa, mama, papa, tete"
i li porta a sa mare les ulleres bones, les dels dies de sol.

lunes, 6 de enero de 2014

Los sucios

Los sucios están aquí de paso pero se pueden eternizar. No tienen memoria, no saben de donde vienen porque no lo podrían soportar. El pasado es algo inútil que no les aporta nada para su sucio objetivo. Todo lo que no aporta nada, sobra. Y ellos lo eliminan con tanta facilidad que a veces da miedo.

No han tenido infancia, nacieron corrompidos. Solo eran pequeñas réplicas de la impotencia de sus padres que los vestían como ellos y los llevaban a escuelas donde aprendían a competir que es lo único que hoy saben hacer. Luchar los unos con los otros para ver quien es el que se lleva el pedazo de mierda más grande a la boca. Los sucios no tienen amigos, solo socios. Solo saben relacionarse para aliarse con otros sucios que cuando ya no les son útiles se les da una puñalada y a correr.

Los sucios no se divierten, es una pérdida de tiempo. Sí puede parecer que salgan a divertirse porque van a muchas fiestas y reuniones sociales (o más bien deberíamos decir suciales) pero no lo hacen por divertirse, solo son encuentros donde poder establecer relaciones comerciales (entre las que se incluyen las relaciones con personas del sexo contrario) o cerrar negocios.

Llegados a este punto creo que es necesario hacer una aclaración. Puede parecer por lo que se está describiendo aquí que los sucios son todos de clase alta, pero no es así. Hay sucios en todos los niveles del estrato social. Todos quisieran estar arriba, en la cúspide, pero no todos los sucios tienen la misma suerte.


Sucio es el político que roba a gran escala, el empresario asesino dueño de una multinacional que explota niños en China...pero también es sucia la rata más miserable de las cloacas que aprovecha la desesperación de sus vecinos del ghetto y les engaña robándoles lo poco que tienen. 

jueves, 5 de diciembre de 2013

A duras penas

A duras penas aprendí a olvidarte
aunque estuvieses al otro lado de la mesa.

No hay rencor en estas letras,
simplemente hay dolor,
el dolor de saberme vencido en una guerra en la que nunca quise participar.

A la fuerza aprendí a caer de pie
y las manchas limpiaron mi alma.
Cervezas, música triste y en la retina tu sonrisa.

Demasiado pronto me acostumbré a escribirte a oscuras,
a buscarte a tientas
y a no encontrarte en mis mañanas.
Y en mi vaso las verdades sabían menos amargas
aunque en el fondo el sabor fue siempre lo de menos.

sábado, 23 de noviembre de 2013

De vez en cuando

De vez en cuando lo logro,
me olvido
y no busco tus ojos.

En ocasiones lo consigo,
reúno fuerzas
y no siento al respirar el aroma de tu pelo.

A veces, incluso,
me río sin tu risa,
bebo sin tus labios,
duermo sin soñarte
y despierto sin odiarte.

Y entonces, cuando me creo más fuerte,
me atraviesas
como ese rayo de sol que tras mucho pelear
logra entrar por las rendijas que tu recuerdo dejó en mi alma.
Aconteces.
No eres palabras, ni cenizas, ni recuerdos, ni sueños, ni luz.

Y entonces te vi pasar.
Y entonces el derrumbe, la fe perdida y el frío.
Y entonces la desnudez, la indefensión.
Y entonces vencido, entregado, rendido, desarmado.
Y entonces carnal, sucio y salvaje.

Cavernosa descubrí la eternidad
y en silencio reposé.

jueves, 31 de octubre de 2013

Fuimos el momento

Fuimos el momento que aún agrede mi alma
y hacíamos tan buena pareja tu y yo.

Mi vida, mi alma, mi sueño, mi mayor derrota
mi placer derramado gota a gota
mi sexo hambriento como nunca
mi escalofrío en la nuca
mi principio y mi final
mi historia más real
mi tristeza infinita, mi alegría caduca
la sonrisa perfecta, la luz de tus ojos
mi huída más quieta, mis tardes en el apartamento
jugando contigo a descubrir el mundo sin salir de la cama.

Una noche nos metimos en aquella diminuta cama
de la que nunca salí. Un día te levantaste y te fuiste
o quizás te eché yo.
Por las noches juego a imaginarme que estás en el baño y me duermo esperándote. Pero por la mañana nunca estás.
Nunca estás a mi lado.

Fuimos el momento que aún agrede mi alma
y hacíamos tan buena pareja tu y yo.

sábado, 26 de octubre de 2013

Sofía

Cuando dices su nombre tu voz se endulza inevitablemente.
Sofía susurras marcando las sílabas
y entonces
como si de un conjuro se tratara
la habitación se llena de magia,
las risas invaden la estancia,
las emociones se disparan
y la intensidad se adueña de la situación.

Como esa canción que te arrastra a la locura
como Annie Hall en el sofá una tarde de otoño
como ver amanecer en un festival en la playa
como el cálido abrazo de esa persona que tanto echas de menos
como desayunar(te) frente al mar
como el olor a tierra mojada
como una mirada de complicidad
como un día nublado en Camden Town
como brillar con luz propia
como poder dormir tranquila porque un ejército de dinosaurios protege tus sueños.

Cuando dices su nombre quizás tu voz se quiebra y tu piel se eriza
Sofía retumba en tus oídos
y entonces
te das cuenta
de lo prendado que te has quedado de su luz
y la magia de su risa.

sábado, 12 de octubre de 2013

Déjame beberme en tus labios la derrota

Déjame beberme en tus labios la derrota
que llevo en la piel,
que sabe a pasado,
que vivo en presente,
que habla de futuro que acaba en tragedia.

Déjame tiempo para dejar de darte motivos
para que me sigas odiando.

Déjame tragarme a bocados el aire que exhalas.

Convertir, sin dudar, el momento vivido
en arena que cae,
en sangre que brota entre absoluta indiferencia,
en miradas que apuñalan sin piedad desoyendo
los lamentos
de aquel que va a ser despojado de todo atisbo de esperanza.