lunes, 6 de enero de 2014

Los sucios

Los sucios están aquí de paso pero se pueden eternizar. No tienen memoria, no saben de donde vienen porque no lo podrían soportar. El pasado es algo inútil que no les aporta nada para su sucio objetivo. Todo lo que no aporta nada, sobra. Y ellos lo eliminan con tanta facilidad que a veces da miedo.

No han tenido infancia, nacieron corrompidos. Solo eran pequeñas réplicas de la impotencia de sus padres que los vestían como ellos y los llevaban a escuelas donde aprendían a competir que es lo único que hoy saben hacer. Luchar los unos con los otros para ver quien es el que se lleva el pedazo de mierda más grande a la boca. Los sucios no tienen amigos, solo socios. Solo saben relacionarse para aliarse con otros sucios que cuando ya no les son útiles se les da una puñalada y a correr.

Los sucios no se divierten, es una pérdida de tiempo. Sí puede parecer que salgan a divertirse porque van a muchas fiestas y reuniones sociales (o más bien deberíamos decir suciales) pero no lo hacen por divertirse, solo son encuentros donde poder establecer relaciones comerciales (entre las que se incluyen las relaciones con personas del sexo contrario) o cerrar negocios.

Llegados a este punto creo que es necesario hacer una aclaración. Puede parecer por lo que se está describiendo aquí que los sucios son todos de clase alta, pero no es así. Hay sucios en todos los niveles del estrato social. Todos quisieran estar arriba, en la cúspide, pero no todos los sucios tienen la misma suerte.


Sucio es el político que roba a gran escala, el empresario asesino dueño de una multinacional que explota niños en China...pero también es sucia la rata más miserable de las cloacas que aprovecha la desesperación de sus vecinos del ghetto y les engaña robándoles lo poco que tienen. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario