martes, 16 de julio de 2013

Con los párpados hinchados

Con los párpados hinchados de dormir poco y llorar mucho

Congelado, como el rocío en la luna del coche, 
como se quedó mi cuerpo el día que me dijiste adiós.
Quebrado, como tu voz tras el teléfono,
como se quedó mi sueño el día que tú te marchaste.
Desconsolado, como un niño que no juega,
como se quedó mi boca el día que no encontró la tuya.

Y me muero por romper este silencio,
por buscarte y encontrarte
y encontrar cada refugio donde escondes tu alegría
y sentirla a flor de piel, como siento aún tus caricias.
Y me muero porque te mueras de ganas
de buscarme las cosquillas
de morderme y arañarme
de dormir sobre mi pecho
y de que no se acabe nunca esta noche.

Y con los primeros rayos del sol despierto,
me doy cuenta que estoy solo,
que estás lejos, que no te tengo,
que te sueño, que te extraño,
que llevo muchas mañanas amaneciendo con tu ausencia
durmiendo pegada a mí.

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