Una madeja,
un viento racheado que irrumpe,
bruscamente,
cuando olvidas su devastador efecto.
Un cruce de caminos en tu mirada,
un baile hipnótico, tribal, salvaje,
destello entre tinieblas,
la copa rota,
la herida abierta,
el susurro que nos eriza la piel,
traqueteo, sudor y gritos.
Desenmarañar en vano,
raíces arrancadas de cuajo,
enderezar sabiendo que es inevitable el reverso,
quietud perdida,
venda en los ojos,
ley seca,
vinagre, sal, limón,
cimientos,
derrumbe,
domingos sin fútbol,
pecados, penitencia, lamentos.
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