Dale un abrazo a aquel que
tiene el sueño roto y la mirada perdida
dale comprensión, todo tu
cariño,
mete en su bolsillo lo que
el resto le niega
busca con tus ojos los
suyos esquivos
verás que aun hay luz en
sus pupilas
Cuando caiga, dale tu
brazo para levantarse
cuando le duela el alma,
dale versos curativos
cuando pierda la calma,
dale pausa y reflexión
dale a tu hermano todo tu
corazón
todo de corazón
amor propio compartido
siempre al otro lado del
alambre.
La sociedad está infectada
y bajo esas sonrisas no se
encuentra nada cierto
la ciudad es un escaparate
de posturas
donde si no pasas por el
aro no cabes.
Desposeídos, desheredados
y desahuciados
buscando en descampados
unas gotas de placer
anhelando hallar la
quietud de una mañana
la luna que nunca marcha,
las estrellas que iluminan
el reverso en el camino,
la senda que transita el
que no tiene donde descansar.
El sueño roto, la mirada
perdida,
las pupilas escondidas, el
alma en descampados
y el camino torcido.
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