La ciudad pasea al perro en
chándal,
sin reflexión ni arrepentimiento
cotidianamente hiriendo
con su indiferencia
las esperanzas de quien no tiene mañana.
sin reflexión ni arrepentimiento
cotidianamente hiriendo
con su indiferencia
las esperanzas de quien no tiene mañana.
Yo invento símbolos,
inconscientemente,
en un acto reflejo,
para mitigar el hastío
que produce en mi mirada
tu desprecio.
inconscientemente,
en un acto reflejo,
para mitigar el hastío
que produce en mi mirada
tu desprecio.
Duele el vacío,
larga es la espera y profunda la desazón.
larga es la espera y profunda la desazón.
Mientras suene la música
seguiré bailando con la boca perdida
y la mirada seca
tratando de sumergir en efectos secundarios
el recuerdo de tus besos,
tus besos clavándose en mi pupila dilatada.
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